Dinamizar lo importante y solucionar lo urgente

Columna de Opinión

Dinamizar lo importante y solucionar lo urgente

Bogotá D.C. , 15/02/2021

Foto: @ViceColombia

Por Marta Lucía Ramírez.
Vicepresidenta de la República

Las mujeres trabajan más y ganan menos que los hombres. Colombia ha sido la fuente de esta triste premisa mundial. En nuestro país, las mujeres dedican en promedio siete horas diarias al trabajo del cuidado, los hombres solo tres. Un trabajo, no sobra repetirlo, no reconocido como productivo y, con suerte, mal remunerado.

Las mujeres deben fortalecer su espíritu de emprendimiento saliendo de sus casas y empoderándose económicamente. La Consejería para la Equidad de la Mujer cuenta con una oferta ajustada a las necesidades de todas ellas. Pero ¿cómo hacerlo sin dejar de lado lo importante? ¿Cómo buscar un trabajo formal o emprender en jornada completa, sin dejar de lado el cuidado de su familia? ¿Cómo reactivar la economía, si las familias esperan que parte importante del tiempo del 52% de la población se invierta en mantener el hogar en pie, sin reconocimiento económico?
Como resultado de este panorama, las mujeres dedican el poco tiempo que les queda a empleos mal remunerados en el sector informal, sometidas a inestabilidad laboral y falta de protección social. Esta y muchas situaciones más, refuerzan la idea de que las mujeres por nacer mujeres estamos condenadas a posibilidades desiguales de elegir nuestro destino.

A través del DANE y la Consejería para la Equidad de la Mujer, hemos hecho un esfuerzo importante por observar y medir el trabajo no remunerado, buscando el reconocimiento del cuidado como una actividad productiva, y más aún, como una actividad asociada a hombres y mujeres por igual. Para ello contamos con la Encuesta del Uso del Tiempo (EUT) y la Cuenta Satélite del Cuidado.

Con esta información, la Consejería orienta políticas públicas hacia la corresponsabilidad, con campañas de sensibilización que promueven las labores del hogar como tarea de hombres y mujeres por igual.
Uno de los hallazgos más importantes de estos instrumentos de medición es que el trabajo del cuidado, si fuera remunerado, costaría $186 billones (20% del PIB) equivalentes a los ingresos que están dejando de percibir las mujeres colombianas. La pregunta es entonces, ¿quién pagará por ello? Tenemos el reto de encontrar un modelo de negocio sostenible y público-privado, que a través de la innovación y la asociatividad entre ambos sectores le apunte a formalizar la contratación de los y las trabajadoras del cuidado. La tecnología y las organizaciones de la economía solidaria serán aliadas en este proceso.

El empoderamiento económico de la mujer es el resultado de un trabajo en varias dimensiones y es el camino para brindarles autonomía, seguridad y libertad para elegir. Lo urgente es que las mujeres cuenten con herramientas económicas y de denuncia para facilitar su inclusión laboral e integridad.

El 2022 será un año crucial para la demostrar que el liderazgo femenino en lo político tiene mucho que aportar en el Congreso para mejorar el empoderamiento económico y cierre de brechas sociales en Colombia.

Publicada en Diario El País
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